Al final del día, cuando dejo colgada mi sombra

Hace cuatro décadas, un día florido de marzo en una mañana brillante abrí los ojos, desde ese momento comencé a atravesar un largo valle fértil con bellas flores, de repente,… se atravesó una montaña: alta, agreste con un pico nevado,
frió y desconsolador, me costo pero lo pase y seguí caminando.
A lo lejos divise un hermoso mar, tranquilo con aguas cristalinas, comencé a pasarlo, me distraje observando las gaviotas volar y el mar se enojo, se agito, sus olas se golpearon contra las rocas no podía sostenerme en pie. Iba y venia, lloraba y reía
cantaba y me enmudecí .
Los minutos y las horas pasaron, llego la tarde de mi vida, las olas se tranquilizaron y seguí caminando llegue a otro llano verde muy verde,… un tornado me atrapo en su centro, me volví a caer, mis momentos mas felices se los llevo y solo me dejo los triste; mi meta estaba cada vez mas lejos.
Cansada levante mis ojos y a el final del túnel había una pequeña lucecita,
camine hacia ella.
Acá estoy bajo la luna descansando a los pies de un enorme árbol que me abraza con sus fuertes brazos y “al final del día, cuando deje mi sombra colgada “en una de sus ramas, me dormí soñando con el día de mañana para seguir mi camino y llegar por fin a mi meta.
“SER FELIZ”
ISIS


ISIS
Graciela Moreno
Buenos Aires - Argentina
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