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Hay
un mundo que no tiene sonidos,
un mundo
silencioso que no puede
escuchar
los impalpables ruidos
que de
todo lo que es vida provienen...
Ese es mi mundo, guíame siempre,
no me
des la amargura de tu ausencia
porque
esta soledad que yo ya siento
sólo
puede llenarla tu presencia...
Tengo
un alma vibrante, esplendorosa
y mi
sentir es mucho más profundo,
nada
distrae mi mente silenciosa
Haz que
yo sienta también la primavera...
Yo también,
como tú, tengo dos alas,
¡
Enséñame a volar !... y sin sonidos,
márcame
la ruta, préstame tus alas,
para
que pueda levantar mi vuelo...
¡
No me hagas llorar con tu desprecio !
Olvida
tu inquietud y tu tormento,
tu histeria
y tu egoísmo necio,
para
que puedas leer mi pensamiento...
Enséñame
a volar hasta la cumbre
de este
mundo de silencio lleno.
Enciéndeme
en la cima una lumbre
que guíe
mis pasos... ¡ hasta tocar el cielo !
A
L E X A
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